B Park

Parque lejano que nos acercó. Hombre tocando el sax. Mujer de cabello negro, de deliciosos pechos y absurdos pensamientos. Y yo, que solamente atino a no babear frente a ti. Y yo, que triunfalmente he logrado contenerme los impulsos de besarte y tocarte lascivamente. Y yo, que de la manera más tosca logro entender que no, que ya no…

Sí a lo bien que hueles. Sí a la textura y tono de tu piel. Sí al sabor que deja tu aliento. Sí a tus dientes perfectos. Sí al modo en que se arruga tu nariz. Sí a cómo te imagino desnuda aunque vistas pijama. Sí a tu humedad. Sí a toda tú.

Tal vez

Dentro de un mundo de posibilidades (ganadoras y nulas) apareciste en esta historia para quererme como lo necesitaba: sin medida. Sin medir tus cariños toscos, tus abrazos tibios, tus viajes impulsivos, tus miradas que decían que así, exactamente así, nadie más me iba a querer. Tal vez venías con poco tiempo para tenernos, con pocas ocasiones para dormir juntas y con muy pocas ganas…

Si quieres

Si quieres, podrías estar varios días más en mi casa, durmiendo a mi lado y dejando que te abrace un rato, en lo que me quedo dormida. Podrías estrujarme, fuerte fuerte, como queriendo sellar las grietas que me dejó el pasado. Podrías dejar que mis monstruos salgan a saludarte y no huir como todo el mundo lo hace, quedarte a ver cómo…

Sola

Guardo silencio para estar sola, para estar conmigo y escucharme. Cierro las ventanas con todo y cortinas para verme en el espejo. Me amarro las manos y solo así puedo tocarme a fondo, reconociéndome los pliegues y recordando lo bueno de sentir. Dejo de respirar por unos segundos y me siento viva. Sola y viva.

Mi tren de silencio

Subo a este tren queriendo encontrar un rostro conocido. Tomo asiento en el único lugar disponible. Todos hablan, todos gritan, pero nadie ha abierto la boca (aún no).

Quemándonos

Y quemarme las manos al escribirte estas líneas… y querer dejarte en los ojos mi ceniza al leerlas.

De cerquita

Te conozco de cerquita, tanto como me has dejado tanto como has susurrado: “Ven, hazte pa´ acá.”

Mal sueño

Desperté pensando en ti, seguramente porque te soñé. Desperté preguntándome si sonreirás igual que siempre, si los ojos te brillarán todavía como cuando los vi por primera vez. Desperté con la loca idea de volver a verte, como antes, como siempre. Desperté pensando en ti y aún pido que alguien me despierte de este mal sueño: en el…

Lo volvería a pedir

No hay cosa más certera para volverte adulto que ver morir a uno de tus padres. Todo lo demás se vuelve fábula infantil a su lado. Ese día llegó a mi vida: tras más de veinticuatro horas de agonía, mi papá se fue. Se le fue la vida, la respiración, el color y esa sonrisa…

La usurera

Aquella mujer ofreció sus bienes a cambio de muy poco. Los intereses eran casi nulos. La oferta era muy buena pero no gustó, no era lo deseado por aquel hombre, que no sabía lo que en realidad quería. La decisión fue tomada y las ganas se enfriaron. El préstamo fue cancelado.

Dos corazones

La persona que decides amar tiene dos corazones: el que comparte contigo y el que comparte con su familia. No mezcles ni lastimes ninguno de los dos. Uno de los mejores consejos que he recibido.